Takenoko, un sabor de la primavera

La primavera es la temporada de cosecha del retoño del bambú, takenoko. El bambú, originalmente, era la planta que no podía faltar en la vida del japonés, utilizado como material de construcción y de utensilios de cocina como palillos, contenedores y coladores. Aunque en la actualidad estos han sido reemplazados por productos de plástico, el takenoko es ampliamente consumido hasta estos días, es amada su textura crujiente y su sabor ligeramente amargo.

Aquí en Kanazawa es cultivado por primera vez en 1766 el bambú Moso, e introducido a sus suburbios posteriormente. En el Kanazawa actual se tienen certificados 15 tipos de vegetales endémicos, y el takenoko es uno de ellos.
Se cosechan solamente los retoños jóvenes del takenoko, que parecen colmillos recién salidos (de ahí su nombre, “hijo del bambú”).

Aunque hay varias formas de prepararlo, son tradicionales con arroz, hervidos y en tempura. Los frescos recién cosechados pueden ser rebanados y comidos crudos.

A pesar de ser una sociedad que cultiva bastantes vegetales en invernaderos durante todo el año, el takenoko natural solo se cosecha una vez al año. Se dice que el takenoko muestra su rostro 7 a 10 días después del florecimiento del cerezo, y para los japoneses ambos eventos representan la añorada entrada de la primavera.